Poco más que decir.
Estás viajando, pero al mismo tiempo no has salido de casa. Mientras estemos juntos, va a seguir siendo así, ya que tienes a alguien a tu lado que te conoce y eso te da la falsa sensación de que todo es familiar. Así pues, es hora de que sigas adelante tú solo. La soledad puede ser enorme y muy opresora, pero terminará por desaparecer si estás más en contacto con los demás.
Una vez leí que no hay dos hojas iguales en un bosque de cien mil árboles. Tampoco hay dos viajes iguales en el mismo camino. Seguir juntos, intentando hacer que las cosas encajen en nuestra manera de ver el mundo, no nos va a beneficiar a ninguno de los dos.
Paulo Coelho.
El Aleph.





